Deporte, educación y liderazgo hacen ‘match’ por la paz y la vida

 

 

 

El Tenis como deporte, inglés como forma de educación y habilidades de liderazgo para la vida. Así transcurren las horas que pasan cientos de niños, niñas y adolescentes en Altos de Cazucá, Soacha, aprovechando el tiempo, haciéndole el quite a la violencia y anotándose puntos para un mejor futuro. Hacer lo mismo con los jóvenes de Novita y Quibdó en el Chocó es la meta que tienen en el emprendimiento social Fundación Match Tenis.

“Todos deben tener los componentes de formación, deporte y educación porque creemos que así se da la transformación”, explica Andrea Archila directora y cofundadora del Emprendimiento social Match Tenis sobre la fórmula ganadora que han implementado en la Fundación.

¿Pero qué tienen en común Altos de Cazucá en Soacha y Novita y Quibdó en el Chocó? Son territorios separados por kilómetros de distancia pero que coinciden en la falta de oportunidades, donde imperan las necesidades insatisfechas entre sus habitantes y donde el conflicto y la violencia se han llevado mucha esperanza a su paso. Los niños sin un norte y la juventud sin un futuro son los que motivaron el nacimiento de este emprendimiento social.

La misión de Match Tenis es contribuir en la construcción de paz a través del tenis, generando oportunidades y cambios trascendentes en las dinámicas sociales de niños y niñas que han sido víctimas del conflicto armado. Abanderan estrategias para que niños y niñas encuentren en el deporte y la educación un propósito de vida y puedan reconstruirse como agentes de cambio social en sus comunidades.

“Para que algo sea disruptivo tiene que ser innovador. El tenis es un deporte de elites y cuando lo logramos llevar a comunidades marginadas les demostramos que las brechas son más mentales que físicas y que las oportunidades se pueden construir con un futuro más equitativo para todos”, explica Archila, abogada y magister en Derechos Humanos y Justicia Transicional.

Así mismo a través del bilingüismo y las habilidades para la vida buscan una formación completa, que desarrolle las capacidades de los niños, niñas y adolescentes, abriendo un abanico de oportunidades y fogueándose con experimentados en el idioma inglés, actividades que les permite enfrentar los ‘grand slam’ que traerá la carrera de vivir. La paz no es solo hablar de la ausencia de violencias, la paz también se construye cerrando las brechas de desigualdad como lo hace este emprendimiento social en los territorios.

 

Un proyecto que construye paz desde el deporte y la educación

A la historia de más de 400 ‘pelaos’ el tenis y el inglés llegaron a cambiar el rumbo del partido. Partido que en su mayoría iniciaron con desventaja. Este emprendimiento social y su metodología hicieron el quiebre para que estos jóvenes con convicción y esfuerzo pudieran quedar arriba y con la capacidad de dominar el juego. La vida.

“La inspiración son los niños, los beneficiarios; hay un mural con ellos en acción y que nos hace recordar el día que nos conocimos. Un día un niño de 9 años me dijo que su sueño era ser sicario y hoy verlo queriendo ser abogado con buenas notas en su colegio, ver cómo están cambiando sus vidas, que no optan por entrar a grupos criminales y hoy están estudiando técnicos o tecnólogos, trabajando, eso nos dice que sí es posible la transformación a partir de las oportunidades”, recuerda Andrea, la directora de este sueño que inició a finales de 2018 en Soacha.

Cuando las fuerzas menguan y se sienten en desventaja frente a las adversidades, todas estas historias de vida, de quienes lograron vencer sus propios obstáculos, son las que les recargan e impulsan a dar ‘un set’ adicional de oportunidades para que sean aprovechadas.

 

 

 

Un proyecto paz que quiere jugar de local en más territorios de Colombia

En Fundación Match Tenis quieren replicar este modelo de negocio social en más regiones del país donde la violencia y la ausencia de oportunidades puntean en el ranking de las situaciones que más le arrebatan a los jóvenes sus ilusiones.

“Tenemos una necesidad gigante y es fortalecer infraestructura del proyecto. Estamos cortos en Chocó porque allá no contamos con cancha de Tenis y en Cazucá la cancha está en malas condiciones, ni demarcación tiene. En la sede no tenemos sillas, si bien eso no nos ha detenido en resultados queremos mejorar para aumentar el impacto y tener más alcance porque el proyecto tiene el potencial de hacerlo. Sin capacidad instalada no podemos ampliarnos ni replicar, y en ello estamos trabajando”, reflexionan en la Fundación, razón de sobra para continuar postulando el emprendimiento social en convocatorias como la de RECON.

En Match Tenis crearon este proyecto altamente replicable y que la población puede apropiar lo que hace que la gente invierta económicamente con más confianza para garantizar su sostenibilidad.

Para la sostenibilidad del proyecto “nuestra cabeza es una agencia de periodismo de Tenis. También tenemos Tienda Paz donde vendemos busos, termos, sombrillas, souvenirs que le permiten a la gente identificarse con los procesos que llevamos en los territorios. Pero no es suficiente: También recibimos donaciones por Plan Padrino con una suma mensual con la que se apoyan los procesos de niños en Chocó o Cazucá. También apalancamos con publicidad e inversión de empresas”.

 

 

Gracias a este emprendimiento social, además finalista de la convocatoria RECON en la categoría de Paz y Derechos Humanos, actualmente 72 niños, niñas y adolescentes entre 6 y 19 años reciben su formación integral en Cazucá. En Chocó, a pesar de las dificultades con la cancha, están en escuela de liderazgo y formación en inglés más de 50 jóvenes. Como voluntarios han participado más de 150 personas a quienes se suman unos 15 padrinos permanentes que apuestan por la construcción de paz y tejido social desde procesos de formación comunitarios.

Emprendimientos sociales finalistas de la V Convocatoria RECON para el emprendimiento social liderado por jóvenes

“Es un modelo muy completo porque les permite desarrollarse a los jóvenes más mental que físicamente, donde el 70% de la competencia es más de capacidad mental que resistencia física. Es un deporte que cae bien en la reconstrucción que las personas, que no se sientan ni inferiores y se superen mentalmente o igualen a sus oponentes, se pongan en las mismas condiciones. Hoy en día los muchachos están jugando torneos, en procesos de beca, trabajando en academias, y cambian sus vidas”.

Porque como Andrea Archila a modo de reflexión: Las oportunidades están para que todos las aprovechemos.