RECON con el apoyo de Suecia y el Programa de Naciones Unidas para El Desarrollo -PNUD-, realizó la primera encuesta dirigida a emprendedores sociales del país, encuestando a 500 emprendedores(as) sociales con el propósito de identificar el estado de este modelo de negocio que está creciendo en Colombia y en el mundo y se puede convertir en un motor para impulsar el desarrollo social y económico. La información recolectada permitió obtener datos que reflejan las oportunidades y fortalezas, así como, las debilidades, retos, dificultades y problemas que enfrentan los emprendedores sociales en el país.
Los resultados de la encuesta permitieron conocer datos como que el 100% de los emprendedores sociales trabajan en beneficio de poblaciones vulnerables, que desde su labor están reduciendo las brechas de discriminación y participación, el 50.6% de emprendimientos sociales son liderados por hombres y el 49.4% por mujeres, una relación 1:1.
Sin embargo, el 61,2% no se han formalizado; el 85,6% aseguró que inició su emprendimiento con recursos propios y ahorros personales, destacando que sólo el 2,2% ha recibido recursos de programas del Estado; menos del 12% han recibido capacitaciones por parte del Estado para ayudar hacer más fuertes sus emprendimientos.
En relación a los ingresos que reciben los líderes de las iniciativas, el 65,8% percibe menos de un salario mínimo, el 16% recibe dos salario mínimos mensuales, el 11,3% un salario mínimo mensual, y sólo el 6.9% tres salarios mínimos o más.
El 90% de los emprendimientos sociales en Colombia aseguran ser organizaciones sin ánimo de lucro. El 27% operan en zonas donde hay presencia de grupos armados ilegales, el 34% manifestaron que se inspiraron en las condiciones de violencia y el conflicto para iniciar sus proyectos y l 83% considera que su proyecto de emprendimiento social contribuye a la construcción de paz en el país.
En relación a la formación académica el 71% de los emprendedores sociales tienen un nivel educativo profesional, el 14% nivel técnico, el 12% tiene posgrado y el 3% solo tiene primaria o bachillerato, es decir, que trabajan desde su áreas de experticia y no de manera empírica.
Como fuente de financiación el 86% de los emprendimientos sociales son impulsados por recursos propios de sus líderes. Así mismo, el 38% de los ingresos mensuales provienen de aportes de socios y/o fundadores. Solo el 34% de la venta de productos y/o servicios, porcentaje que muestra que son muy pocos los que han logrado ser rentables y sostenibles.
De igual manera, el 66% de los emprendedores sociales reciben menos de un salario mínimo mensual. El 11% recibe el salario mínimo, el 16% dos salarios mínimos y solo el 7% recibe más de tres mínimos, obteniendo poca remuneración por la labor que realizan.
En relación al sistema financiero, el 97% de los emprendedores considera que no existen líneas adecuadas para apoyar a los emprendimientos sociales y que acceder al crédito para recibir apoyo de financiación es complejo.
Los resultados fueron socializados en Cali, en el marco del Foro de Emprendimiento Social: Una apuesta para el desarrollo del país, que se realizó en la universidad Autónoma de Occidente, para consultarlo y obtenerlo se puede descargar AQUÍ

