
La gran noticia para los emprendedores sociales de Colombia por fin se dio. El 31 de mayo de 2022 quedará en la historia como el día en que el Congreso de la República aprobó el proyecto de Ley «por medio del cual se establecen disposiciones para el reconocimiento y fortalecimiento de emprendimiento social en el país».
Fueron 4 debates legislativos, dos en el Senado y dos en la Cámara de Representantes los que tras ser surtidos y aprobados por unanimidad, hoy tienen lista para sanción presidencial la Ley de Emprendimiento Social en Colombia.
“Era ahora o nunca. Es emocionante la respuesta positiva de los Congresistas, legislando con un propósito de país, para los jóvenes, para las comunidades y territorios que sufren la desigualdad. Sin duda alguna, contar con un marco normativo para el Emprendimiento Social es indispensable en el actual contexto del país y es una voz de respaldo importante para todos aquellos emprendedores sociales que trabajan por el triple impacto en Colombia”, reflexionó Andrés Santamaría, director de RECON.
¿Cuál es su importancia?
El emprendimiento social como modelo de negocio estaba en el limbo. No era reconocido legalmente, no tenía el marco jurídico necesario para ser tenido en cuenta en los procesos regulatorios, situaciones que dificultaban procesos de formalización, opciones de apalancamiento financiero diferencial, la asignación de entidades estatales responsables de su fortalecimiento y seguimiento, designación de recursos para la promoción e impulso, entre otros.
Ahora reconocido como modelo de negocio, que existe una política pública, un marco normativo y regulatorio que permite su existencia, los emprendimientos sociales podrán ser considerados y vistos desde su naturaleza: modelos de negocio cuyo objetivo principal es resolver problemáticas sociales y/o ambientales, que emplea técnicas empresariales y de mercado, a través de la innovación y que genera impacto ambiental y/o social positivo, aportando al desarrollo sostenible.

Por esta razón celebramos y agradecemos el empeño de todos los actores del emprendimiento social del país, emprendedores sociales, académicos, empresarios, ONG, sociedad civil, Estado, y aquellas voces que a nivel internacional se sumaron para incidir y armonizar esfuerzos en el propósito de sacar adelante el proyecto de Ley que hoy es una realidad.
Nuestra contribución
Gracias a los datos del informe sobre “El Estado del Emprendimientos Social en Colombia” realizado por RECON en 2020, se logró condensar argumentos sólidos que en este momento son pieza clave y contribuyen al impulso y fortalecimiento del modelo de negocio social del país a través de la creación de un marco jurídico y legal.
¿Qué conocieron los congresistas de Colombia sobre el Emprendimiento social del país que los convocó a adelantar la creación del proyecto de Ley “por medio del cual se establecen disposiciones para el reconocimiento y fortalecimiento de emprendimiento social en el país”?

- Triple impacto: 83,3% de los emprendedores sociales buscan generar principalmente impacto social positivo, 31,1% impacto ambiental positivo y 19,3% desarrollo económico.
- Constructores de paz: 62,7% benefician a algún grupo poblacional del conflicto armado.
- Equidad de género: 45,3% son mujeres y 54,8% son hombres. Esto equivale casi a una relación 1:1, a diferencia de la relación 2:1 en el emprendimiento convencional. Se evidencia que el Emprendimiento Social reduce brechas de desigualdad de género.
- Juventud: 45,5% de los emprendedores sociales tienen entre 18 y 35 años, lo que señala el gran interés de los jóvenes por generar cambios sociales y, al mismo tiempo, desarrollo social y económico.
- Multisectorialidad: De los emprendimientos sociales identificados en 28 de los 32 departamentos: 11,7% trabajan en economía naranja, 15,4% en paz y Derechos Humanos, 24,4% en educación, 21,1% en medio ambiente, 8,7% en salud y bienestar, 6,4% en desarrollo agrario y 3,2% en equidad de género.
- Impacto social: 100% de los emprendedores sociales están impactando positivamente en comunidades vulnerables: 23,1% a víctimas del conflicto armado, 45,2% a mujeres, 15,4% a población LGBTI, 16,7% a población en condición de discapacidad, 15% a afrodescendientes, raizales o palenqueros, 16,1% a comunidades indígenas, 10,4% a excombatientes, 57,7% a niños, niñas y adolescentes, 34,2% a población rural, 27,9% a adultos mayores y 4,3% a refugiados o inmigrantes.
- Nivel académico: Los líderes de los emprendimientos sociales, 51,7% son profesionales, y 17,2% tienen posgrado. Sin embargo, 59,7% no gana ningún ingreso por el emprendimiento social.
- Oportunidades: Los emprendimientos sociales impactan en promedio a 507 personas cada uno. Los encuestados impactan, entre todos, a 270.365 personas a través de sus emprendimientos sociales.
- Agenda 2030 de los ODS: Todos aportan al cumplimiento de uno o más objetivos de desarrollo sostenible. Todos los ODS tienen a emprendimientos sociales trabajando por su cumplimiento.
- Oportunidad de fortalecer el impacto: 60,4% consideran que el Estado no apoya a los emprendimientos sociales y 81,1% que el Estado, desde sus distintas entidades, debería expedir e implementar políticas públicas para apoyarlos.
- Financiación: 83,7% no han accedido al sistema financiero. 66,2% consideran que no cuentan con líneas de crédito adecuadas. 44,6% no tienen personería jurídica. De los que sí tienen personería, 43% son entidades sin ánimo de lucro, 14,2% sociedades comerciales y 1,3% entidades de economías solidaria.
Visibilizamos el emprendimiento social de Colombia frente al contexto mundial actual, que requiere cada vez más el planteamiento e impulso de nuevas estrategias con perspectiva social, que contribuyan a la construcción de un modelo que logre integrar la visión económica y social del desarrollo y generar soluciones sostenibles a las problemáticas sociales en los territorios históricamente con brechas de desigualdad.
Para Colombia, una de esas estrategias viables, palpables y medibles es el Emprendimiento Social, que busca la construcción y consolidación de un modelo de desarrollo con valor social que contribuye a solucionar estas problemáticas.
En los últimos años, son cada vez más los colombianos que usan el modelo de negocio social para construir paz en Colombia y aportar al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En este contexto, la promoción del Emprendimiento Social y su política pública para su reconocimiento, promoción y fortalecimiento es una respuesta puntual y fundamental para el desarrollo del país.
Así fue el camino a ser Ley de la República
El proceso del Proyecto de Ley inició en Junio de 2020 luego que por unanimidad fue aprobado en primer debate el Proyecto de Ley No. 014/2020 «por medio del cual se establecen disposiciones para el reconocimiento y fortalecimiento de emprendimiento social en el país».
La senadora autora del Proyecto de Ley, Aydeé Lizarazo Cubillos exaltó ante los senadores que integran la Comisión VII, las bondades del Emprendimiento Social como modelo de negocio viable para el desarrollo de Colombia y la generación de oportunidades para las poblaciones vulnerables en nuestro país. La exposición de hechos junto a las cifras provistas por RECON en la Radiografía del Emprendimiento Social en Colombia 2020 motivaron a los 11 senadores para votar positivamente la proposición.
“El Emprendimiento Social no se hablaba en el país en temas de marco normativo. Llegó la hora que el Congreso legisle en esta materia para tener una política pública en economía y Emprendimiento Social. Queremos con este proyecto que se den pilares y lineamientos para avanzar en una política pública para el Emprendimiento Social» dijo en ese entonces la senadora Aydee Lizarazo, quien reconoció públicamente a RECON Colombia como organización privada que ha venido liderando el tema en el país, articulando el ecosistema.
En noviembre de 2021, también por unanimidad, fue aprobado en segundo debate en el Senado el Proyecto de Ley No. 014/2020 que sentaría las bases del modelo de negocio social en Colombia como motor de transformación que contribuye al desarrollo sostenible, aportando a la solución de problemáticas sociales, económicas y ambientales, a la vez que impulsa la innovación nivel nacional y regional, así como el crecimiento económico inclusivo.
Así el panorama, el proyecto de Ley de Emprendimiento Social avanzó a la Cámara de Representantes donde se surtieron tercer y cuarto debate.
El primero de ellos se dio en marzo de 2022 cuando el proyecto de Ley 380/2021C- 014/2020S fue aprobado por unanimidad en la Comisión VII de la Cámara de Representantes.
Finalmente, este 31 de mayo de 2022 se aprobó la Ley de Emprendimiento Social, dando reconocimiento, marco jurídico y normativo para que el impacto que brinda el modelo de negocio social siga su curso en el país con Ley de la República.
“Este es un proyecto de ley que aporta a la paz, a las oportunidades, a la visibilización de los territorios y las comunidades. Un reconocimiento especial a RECON por acompañar todo el proceso del proyecto de Ley”, finalizó Omar de Jesús Restrepo, Representante a la Cámara y ponente del proyecto.
Estructura del proyecto de Ley
El proyecto se estructuró en cinco (5) capítulos y un total de quince artículos (15), los cuales están distribuidos de la siguiente manera.

Artículo 1. Establece el objeto del proyecto, por medio del cual se busca establecer los lineamientos para la construcción de la política pública de emprendimiento social.
Artículo 2. Menciona el ámbito de aplicación
Artículo 3. Establece las definiciones de: emprendimiento social, valor social, innovación social, valor compartido comercio justo, y comercio sostenible.
Artículo 4. Contempla los lineamientos para la política de emprendimiento social.
Capítulo II
(Art. 5 y 6): Hace referencia al marco institucional, en el cual instaura la coordinación de la política Nacional de Emprendimiento Social, y fija los objetivos de la misma.
Capítulo III
(Art. 7 y 8): Establece las acciones y alianzas estratégicas para la promoción del emprendimiento social, y contempla la creación de la plataforma de emprendimientos sociales.
Capítulo IV
(Art. 10 y 11): Trata acerca de la financiación de emprendimientos sociales, y el establecimiento de líneas de crédito para los mismos.
Capítulo V
(Art. 12 al 15): Contempla los mecanismos necesarios a tener en cuenta para el desarrollo de alianzas estratégicas, así como la reglamentación y vigencia.
Contexto internacional para tener Ley de Emprendimiento en Colombia
Según la OCDE, es necesario que las políticas públicas apoyen el Emprendimiento Social, por varias razones. En primer lugar, es una fuente importante de empleo y de crecimiento económico inclusivo. Los emprendimientos sociales son actores centrales en la lucha contra la exclusión social, a través de la participación democrática y el desarrollo comunitario; y ayudan a que los sectores públicos y privados sean más eficientes económicamente, pues proveen muchos bienes y servicios que antes estaban en cabeza de otros actores o no se prestaban. En Colombia, muchos de estos son educación, salud y bienestar, cultura, paz y derechos humanos, protección al medio ambiente, equidad de género y desarrollo agrario.
Si el emprendimiento social fuera reconocido formalmente en la economía, podría aumentar el PIB con un desarrollo sostenible en Colombia como lo hace en otras partes del mundo, donde las empresas sociales están dando beneficios económicos en todo el mundo.
Para 2015, aportaban más del 5% del PIB de varios países, incluyendo Canadá, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos; el 10% del PIB de Francia, y el Países Bajos están generando de 13% al 20% de los empleos. Según estimaciones del Parlamento Europeo y el Global Entrepreneurship Monitor, en la última década, las empresas con propósito han aumentado considerablemente en visibilidad y volumen en todo el mundo, hasta el punto de representar el 8% del PIB de la Unión Europea y emplear al 7% de su población activa.
El Business and Sustainable Development Commission estima que este tipo de negocios podrían generar más de 1 billón de dólares en América Latina y el Caribe, y crear hasta 24 millones de nuevos empleos en la próxima década.
Estas cifras y proyecciones demuestran la importancia y urgencia de impulsar el Emprendimiento Social en Colombia, como herramienta de desarrollo sostenible, paz y superación de desigualdades.

