El viento trae más de lo que se lleva: SCJIndustrias Aerogeneradores

 

Muchos en el adagio popular hablan de “lo que el viento se llevó” como sinónimo de desarraigo, pérdidas o desesperanza. Esta historia nos contará sobre lo que el viento trae más allá de inspiración para literatura. Esta historia habla de innovación, desarrollo y sostenibilidad para que muchos puedan acceder a algo aparentemente tan básico como la electricidad.

Sí, electricidad. Este es el caso de SCJ Industrias Aerogeneradores un emprendimiento social que encontró en el viento, el insumo ilimitado con el que pueden brindar energía en los hogares más lejanos y recónditos en Colombia.

Se autodefinen como la única marca en Colombia que diseña y construye aerogeneradores, con el fin de implementarlos en los sectores donde no hay servicio eléctrico, donde se quiere disminuir el costo del servicio o alimentar el consumo eléctrico de una manera sostenible.

“Con un Colombia a oscuras no podemos avanzar. La electricidad nos da ideas”, es la mejor forma en que Jhonatan Gutiérrez, joven emprendedor social de Zipaquirá, define el porqué de su emprendimiento social y lo que lo ha motivado a invertir su tiempo, dinero y conocimiento en beneficio de otros.

“En nuestro país, por lo menos 128 mil personas están a oscuras, en pleno siglo XXI, hay sectores donde la energía eléctrica no predomina y, por supuesto, tampoco el desarrollo y conocimientos”, dice el emprendedor.

Afirma que el uso eficiente de los recursos, en este caso un recurso natural como el aire, le permite construir bases que le ayuden a llevar este servicio básico a hogares colombianos que no cuentan con él o que quieren tenerlo de manera eficiente y sostenible.

“Tomamos el aire que es inagotable, abunda en todo el planeta y no genera emisiones en su proceso, por lo que aportamos al medio ambiente, desde el mismo medio ambiente, generando energía eléctrica”.

 

 

Y es que en Colombia son varios los sectores en donde la energía eléctrica aún no hace presencia ni siquiera un segundo del día, en donde las antorchas, las velas y la penumbra acompañan las eternas noches, y en el día, la leña y la madera siguen siendo el irremplazables para hacer para los alimentos.

SCJIndustrias innovó, creó y emprendió socialmente para trabajar por estas necesidades, y también para quienes tienen servicios intermitentes, señales de acceso casi nulas o potencias que, en vez de acercar la tecnología, la aleja.

La energía eólica permite entonces el desarrollo y bienestar de comunidades y la protección del medio ambiente a través del uso de energías renovables, todo, proporcionado por la misma naturaleza.

 

 

Impacto ambiental a la orden de la sociedad

Cada aerogenerador, diseñado y producido por este Emprendimiento Social reduce unas 20 toneladas de dióxido de carbono, un logro que se multiplicará en el país a medida que se vayan haciendo más instalaciones. La vida útil de estos, casi de 25 años, eleva la esperanza de un mundo más limpio. Este tipo de energía saca del mercado cerca cientos de litros de combustible fósil contaminante.

“Es que el viento trae más de lo que se lleva y eso debemos aprovecharlo. Hoy hemos podido hacer contacto con algunas organizaciones públicas en Zipaquirá que ven la necesidad de implementar este sistema para 12 familias, cerca de 70 personas, y eso nos enorgullece”, asegura.

 

Innovación para la sostenibilidad y uso eficiente de recursos

SCJ Industrias Aerogeneradores no se detiene. Haber encontrado un dispositivo que aprovecha los recursos naturales renovables los motivó a continuar innovando. Actualmente están en proceso de construcción de paneles solares tipo girasol, lo que permitirá que, con el uso de dos de estos, se capte la misma energía que el uso de tres paneles convencionales.

“Para el 2025 planeamos alimentar la demanda energética de la industria con hidrógeno verde”, cuenta.

Hoy, como uno de los finalistas de la Convocatoria RECON para el fortalecimiento del modelo de negocio social liderado por jóvenes, sabe que el apoyo a los emprendimientos sociales debe ser una tarea con mayor presencia nacional.

“Soñamos con llegar a dónde la red eléctrica no ha llegado y por la geografía de Colombia jamás llegará, además de aumentar la capacidad de producción, mejorar el producto y bajar los costos para hacerlo más accesible a las poblaciones vulnerables. Es que hemos entendido que tenemos a alguien que sí cree en este tipo de emprendimientos que no están pensados solo en la generación de dinero y riquezas individuales, sino, colectivos, llevando mucho más allá el negocio. Aportándonos conocimiento y herramientas que nos permiten crecer para ayudar a los demás desde el modelo de negocio con triple impacto”, finalizó el emprendedor social.