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Diagnóstico del Emprendimiento Social RECON 2020

4 diciembre, 2020 - Autor: Recon Colombia

RECON presenta la radiografía del Emprendimiento Social en Colombia a partir de una encuesta aplicada a 500 emprendedores sociales de todas las regiones.

EMPRENDIMIENTO SOCIAL: UN MODELO DE NEGOCIO QUE DINAMIZA LA ECONOMÍA Y NECESITA SER RECONOCIDO

El Emprendimiento Social en Colombia aporta al desarrollo sostenible y a la construcción de paz. Sin embargo, todavía no es reconocido como modelo de negocio.

Informalidad, barreras de acceso al sistema financiero y falta de políticas públicas son las principales barreras de los emprendedores sociales en Colombia.

Reconocimiento legal del Emprendimiento Social y políticas públicas que impulsen este modelo de negocio y su ecosistema son los principales requerimientos de los emprendedores sociales en Colombia.

RECON, con el apoyo de Suecia, llevó a cabo la segunda encuesta dirigida a emprendedores sociales del país, aplicada a más de 500 emprendedores sociales. Se buscó identificar el estado de este modelo de negocio que está creciendo en Colombia y en el mundo, y se está convirtiendo en un motor para impulsar el desarrollo social, ambiental y económico. La información recolectada permitió obtener datos que reflejan las oportunidades y fortalezas, así como las debilidades, retos y dificultades que enfrentan los emprendedores sociales en el país. Los resultados serán socializados este 4 de diciembre de 2020 en el II Summit de Emprendimiento Social en Colombia organizado por RECON y que se llevará a cabo de manera digital en: https://summit.reconcolombia.org/

ESTADO DEL EMPRENDIMIENTO SOCIAL EN COLOMBIA

Según los resultados de la encuesta, se identificaron emprendimientos sociales  en 28 de los 32 departamentos de Colombia, que trabajan en beneficio de poblaciones vulnerables del país como: niños, niñas y adolescentes (57,7%); mujeres (45,2%); población rural (34,2%); adultos mayores (27,9%); víctimas del conflicto armado (23,1%); población en condición de discapacidad (16,7%); comunidades indígenas (16,1%); población LGBTI (15,4%); afrodescendientes (15%); excombatientes (10,4%) y refugiados o inmigrantes (4,3%).

Su trabajo lo realizan desde la Educación (24,4%), Medio Ambiente (21,1%), Construcción de paz y DD.HH (15.4%), Economía Naranja (11,7%), Salud y Bienestar (8,7%),  Desarrollo Agrario (6,4%) y Equidad de Género (3,2%).

45,5% de los emprendedores sociales tienen entre 18 y 35 años, lo que señala el gran interés de los jóvenes por generar cambios sociales y, al mismo tiempo, desarrollo social y económico, a través del emprendimiento social.

Es un modelo de negocio que aporta a la inclusión, la equidad de género y el empoderamiento económico de las mujeres, lo cual se evidencia en que el 54.8% son liderados por hombres y el 45.1% por mujeres, una relación 1:1 a diferencia de la relación 2:1 que se da en el emprendimiento convencional.

En promedio, cada emprendimiento social genera 7 empleos, 55% de los cuales son ocupados por mujeres, lo que elimina brechas laborales entre géneros.

En relación con la formalización de estos modelos de negocio, el 44,6% de los emprendimientos sociales en el país son informales. De los que están formalizados, el 43% son entidades sin ánimo de lucro y solo el 14,2% son sociedades comerciales. Esta es una de las principales barreras para su crecimiento y sostenibilidad, y evidencia la necesidad de reconocer el Emprendimiento Social como un sector de la economía.

El 55,7% de los emprendimientos sociales no paga ningún impuesto, lo que muestra el nivel de informalidad del sector y la urgente necesidad de promover el reconocimiento y formalización del Emprendimiento Social. El 43,1% considera que los gastos de registro de Cámara de Comercio son altos. Los costos de formalización incentivan la informalidad de los emprendimientos sociales.

En cuanto al nivel de formación de los emprendimientos sociales, el 69% son profesionales y el 14% tienen posgrado. Sin embargo, el 59,7% no gana ningún ingreso por su emprendimiento social y el 36,7% ganan menos de 2 salarios mínimos.

El 31.4% operan en zonas con presencia de grupos armados ilegales. El 22.5% manifestaron que se inspiraron en las condiciones de violencia y conflicto armado para iniciar sus proyectos y el 95% considera que contribuye a la construcción de paz y al posconflicto a través de sus emprendimientos sociales.

En cuanto a los recursos para el desarrollo de su emprendimiento social, el 42% de sus recursos vienen directamente de sus líderes o socios. El 15% de sus recursos viene de fondos estatales de aceleración e inversiones privadas. Solo el 20% proviene de la venta de productos y/o servicios, demostrando la dificultad de los emprendimientos sociales para lograr ser rentables y sostenibles sin depender de recursos propios.

En relación con el acceso al sistema financiero, el 66.2% de los emprendedores sociales considera que no existen líneas adecuadas para apoyar este tipo de negocios en el país y el 18% ha tenido dificultades para acceder al sistema financiero por falta de personería jurídica, fiador, historial crediticio o garantía.

A pesar de que este tipo de emprendimiento brinda soluciones a problemáticas sociales y ambientales y al mismo tiempo genera desarrollo económico y social en comunidades vulnerables, todavía no es reconocido en Colombia y necesita de los esfuerzos del sector público y privado para ser fortalecido.

El EMPRENDIMIENTO SOCIAL Y SI IMPORTANCIA EN LA REACTIVACIÓN ECONÓMICA DEL PAÍS

Para Andrés Santamaría, director de RECON, el emprendimiento social es un modelo de negocio que debe ser reconocido como un sector de la economía, que la dinamiza y que aporta al desarrollo sostenible. “Ser reconocido implica un marco legal, jurídico y normativo que establezca los lineamientos y condiciones para el desarrollo de este modelo de negocio social”.

“Hemos encontrado que el Emprendimiento Social aporta al desarrollo económico de los países y sería el camino para la reactivación económica que necesita Colombia, es el momento de debatir cómo desde este modelo de negocio se puede impulsar el desarrollo económico y social sostenible”, aseguró Andrés Santamaría, director de RECON.

Santamaría argumentó que las cifras globales demuestran que el Emprendimiento Social puede volverse un dinamizador del PIB y un impulsor de un crecimiento económico sostenible e inclusivo. Un estudio del British Council indica que los emprendimientos sociales representan el 10% del PIB de Francia y el 15% de Italia. Emplea al 15.9% de la población activa de los Países Bajos y Bélgica. En la Unión Europea genera 11 millones de empleos y en India se calcula que genera unos 38 millones de empleos. Un estudio del Centro de Gobernanza para el Cambio Iberoamericano señala que las empresas del cuarto sector, es decir las empresas con propósito, representan el 2% de PIB en Colombia.

En Colombia, el Emprendimiento Social está generando también desarrollo económico y empleo. Sin embargo, por la falta de reconocimiento como modelo de negocio, no existen todavía estrategias de medición de su impacto en el PIB y el empleo. Con el objetivo de determinar el estado de este ecosistema en el país, RECON ha encuestado a los emprendedores sociales y establecido las primeras cifras del país sobre este modelo de negocio. Es el primer paso para impulsar su reconocimiento y posterior medición de impacto.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES PARA FORTALECER EL EMPRENDIMIENTO SOCIAL

  • En la mayor parte de Colombia, se están desarrollando iniciativas de Emprendimiento Social que benefician a las comunidades más vulnerables del país, buscando soluciones a sus problemáticas sociales, económicas y ambientales.
  • El Emprendimiento Social es una oportunidad para generar empleo en Colombia, particularmente en los jóvenes, quienes lideran y buscan trabajar cada vez más en emprendimientos sociales. Así, el Emprendimiento Social es una solución al desempleo juvenil en el país. Asimismo, fortalece la inclusión laboral y el empoderamiento femenino, más que el emprendimiento convencional.
  • Hay un gran nivel de informalidad en los emprendimientos sociales y, por lo tanto, poco pago de impuestos. Esto se debe en parte a los altos costos de registro. Un reconocimiento del Emprendimiento Social y una flexibilización legal para su formalización fortalecería este modelo de negocio y permitiría una mayor contribución a la economía.
  • No hay una correlación entre el nivel de formación de los emprendedores sociales y su remuneración: a pesar de que la mayoría son profesionales, no ganan ingresos o ganan ingresos muy bajos.
  • El Emprendimiento Social es un modelo que construye paz en los territorios más afectados por el conflicto armado en Colombia.
  • Los emprendimientos sociales se ven obligados a depender de donaciones y aportes de socios, por falta de inclusión en el sistema financiero, debilidad en su modelo de negocio y falta de reconocimiento y formalización.
  • El Emprendimiento Social en Colombia puede llegar a ser un gran impulsor de la economía y del desarrollo sostenible. Sin embargo, la falta de políticas públicas y leyes que lo reconozcan y fortalezcan hace que se frene el desarrollo territorial y comunitario en regiones vulnerables donde la aparición de emprendimientos sociales se convierte en una alternativa para suplir la ausencia del Estado