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Tecnología y Emprendimiento Social

10 abril, 2019 - Autor: Recon Colombia

“La globalización es un proceso histórico de integración mundial en los ámbitos político, económico, social, cultural y tecnológico, que ha convertido al mundo en un lugar cada vez más interconectado, en una aldea global”1 Para todos los seres humanos que pertenecemos a esta aldea global, la tecnología y el emprendimiento social han jugado un papel muy importante en procesos de desarrollo que benefician comunidades enteras alrededor del mundo. La cuarta Revolución Industrial también conocida como Industria 4.0, representa la evolución técnica-económica de la humanidad. Las máquinas, la electricidad, la computadora y finalmente la inteligencia artificial son elementos que han permitido generar cambios hacia el desarrollo de la humanidad como la conocemos hoy en día.

La tecnología ha facilitado la socialización y el conocimiento de proyectos digitales que impactan positivamente a las personas. A través de bases tecnológicas como el Internet de las cosas, los sistemas ciberfísicos, la cultura maker y la fábrica 4.0, se ha registrado el crecimiento de unidades productivas de la economía en los países que la han usado. El uso de internet, la tecnología de punta, los algoritmos, el desarrollo de plantas industriales generadoras de energía inteligentes han marcado la diferencia y facilitado la vida de miles de personas en el mundo. Sistemas automatizados de riego, apps que eliminan intermediarios en el proceso de compra, construcción de baños ecológicos, plantas hidroenergéticas y sistemas sencillos para personas en condición de discapacidad, diseño de prótesis de bajo costo gracias a la impresión 3D y el mejoramiento de la comunicación entre equipos, son algunos de los emprendimientos sociales más exitosos que han aplicado la tecnología en Colombia para generar procesos de emprendimiento, innovación y desarrollo social, y  hoy son apoyados por RECON.

Ginna Jiménez, fundadora de la aplicación “Comproagro” hoy, es un caso de éxito. Su aplicación fue desarrollada en Toca, Boyacá y sirve para conectar directamente a campesinos y compradores de sus productos agrícolas. Su modelo es escalable, sustentable y replicable. Ginna, aprovechó el uso de la tecnología para facilitar la comercialización de productos que anteriormente era difícil vender en corto tiempo y corrían el riesgo de dañarse. Además, mejorando las condiciones e ingresos de los agricultores y brindando un mejor precio al consumidor final.

Favián García, emprendedor social caleño, quiso darle una solución a la problemática del abastecimiento de agua potable en la zona de ladera de Cali y aprovechar los recursos naturales, así que inventó una planta de ahorro hidroenergético y la implementó en un colegio de la ciudad, la planta aprovecha las aguas lluvias y las recolecta para abastecer las baterías sanitarias y realizar el riego de jardines de manera automatizada, empleando energía solar. Contribuyendo así al cuidado del medio ambiente y economizando costos para las entidades educativas. Logró una reducción del 75% en el consumo de agua potable y un 25% en el consumo de energía eléctrica, generando no solo beneficios ambientales sino también económicos al reducir los costos de los servicios públicos.

Felipe Betancur, natural de Medellín, le brinda soluciones de bajo costo a cientos de personas en situación de discapacidad, a través de sus tutoriales en Youtube, contribuye a la inclusión enseñando a las personas a elaborar con objetos caseros ayudas como bastones con tubos de PVC para personas invidentes, mouse que se pueden manejar con los pies para aquellos que han sufrido amputaciones en sus brazos, entre otros curiosos y útiles objetos. Como los mencionados anteriormente, son muchos los emprendedores sociales que trabajan hoy por un mundo más justo, sostenible y eficaz a través de la tecnología, pero aún no es suficiente. Existe una brecha entre los emprendedores que la usan y consideran necesaria y los que aún no se atreven a explorar sus bondades. También encontramos un sesgo en el uso de la tecnología según el género. Son más los hombres que la usan, que mujeres.

Encontramos por ejemplo, que el 80% de los programadores alrededor del mundo son hombres. Hacemos un llamado a los laboratorios creativos, centros de pensamiento, academia, empresas a involucrar a más mujeres en sus procesos tecnológicos, puesto que esta brecha se debe a la falta de concientización en la equidad de género. La interconexión, la data, el emprendimiento social y las mujeres en cantidades iguales trabajando en pro de un futuro distinto con los múltiples usos de las tecnologías serían grandes aliados. Soñamos un mundo, donde “Alexa” sea más que un robot, “El mundo digital es más que un reflejo de lo analógico”.

Conscientes de la importancia que tiene el uso y el involucramiento de la  tecnología para generar procesos de innovación, emprendimiento y desarrollo social, y en un proceso de evolución organizacional, para RECON la Tecnología ha dejado de ser vista como una categoría en la cual se enmarcan ciertos emprendimientos sociales y se ha convertido en un criterio de evaluación, bajo la premisa de que la tecnología debe ser transversal a todos los emprendimientos sociales y quienes la incluyan tendrán mayores posibilidades de escalar, crecer, monetizar y sobretodo, lograr ser rentables y sostenibles.

Colombia un actor clave en la Cuarta Revolución Industrial

Medellín, es conocida por ser una de las ciudades más innovadoras del mundo y según los datos arrojados por la Encuesta Regional de Innovación realizada por el Centro Nacional de Consultoría y los resultados de las mediciones independientes del Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología (OCyT), la sitúan como la ciudad que más invierte en Actividades de Ciencia, Tecnología e innovación (ACTi) en el país, respecto al tamaño de su economía. Asignando un 2.14% de su PIB.

Con más de 15 años de trayectoria apostándole a la Ciencia, Tecnología e Innovación a partir del conocimiento, de la sinergia entre Universidad-Estado-Empresa y la creación de un ecosistema para la innovación social y la tecnología como lo es Ruta N, hizo que el World Economic Forum,  la escogiera como Centro de América Latina para la Cuarta Revolución, convirtiéndose en el epicentro desde donde se estudiarán los retos y oportunidades de tecnologías como la Inteligencia Artificial y el Internet de las Cosas, que ya están cambiando nuestras vidas en todas sus esferas, desde la manera cómo nos comunicamos, hasta cómo trabajamos y nos entretenemos.

Ruta N y RECON han establecido un convenio de cooperación para la puesta en marcha de  actividades que permitan generar capacidades institucionales para el fortalecimiento en emprendimientos sociales, como procesos de formación y la realización del Primer Summitt de Emprendimiento Social en el país, que permitan compartir buenas prácticas de gestión y genere caminos de articulación intersectorial en beneficio del impacto social de este tipo de iniciativas.