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Columna de Opinión periódico El Tiempo

En Colombia ya es hora de que empecemos a hablar de emprendimiento social para el desarrollo, entendiendo que el emprendimiento convencional o comercial es toda aquella idea de negocio que buscar crear necesidades y que el emprendimiento social son aquellas ideas que buscan solucionar problemas sociales en temas como medio ambiente, violencia contra la mujer, cultura, deportes, generación de empleo, entre otros asuntos, en muchos de los casos con estrategias empresariales.

En este sentido, los emprendimientos sociales son nuevos negocios y empresas que buscan cambios sociales. Para esto utilizan la creatividad y la innovación para atraer beneficios financieros, comerciales, educativos y servicios en favor de la comunidad. Sí son negocios, pero con énfasis en los valores humanos y en lo social. Más allá de lo lucrativo, se enfocan en trabajar y mejorar el capital social para fomentar la inclusión y participación que lleven al cambio.

Ya es hora de que empecemos a trabajar con los emprendimientos sociales para su crecimiento y sostenibilidad. Son los que movilizarán el desarrollo de los territorios, los que permitirán a las comunidades históricamente vulnerables y marginadas crear oportunidades para transformar realidades que les ayuden a construir un futuro distinto. Los emprendimientos sociales son el camino porque responden a las necesidades de los contextos locales.

Un estudio reciente realizado por The Global Entrepeneurship Monitor’s (GEM) señala que el 3,2 por ciento de los emprendimientos en las economías del mundo son sociales. Así mismo, indica que 5 de cada 10 personas involucradas en un emprendimiento social, en general, tienen proyectos que están actualmente vigentes y reinvierten ganancias a través de metas sociales configuradas por la actividad, organización o iniciativa.

De los emprendedores sociales del mundo, 55 por ciento son hombres y 45 por ciento, mujeres. La brecha es pequeña, mientras que en el emprendimiento comercial la diferencia es de 2 a 1, lo cual significa que en el emprendimiento social están más cercanos a la igualdad de género que en el emprendimiento comercial.

El GEM también indica que en Colombia el 8,7 por ciento de la población está involucrada en emprendimientos sociales que están empezando y el 5,9 por ciento, en emprendimientos sociales que se están desarrollando. Es decir, casi el 14 por ciento de la población del país está relacionada con un emprendimiento social.

En Recon se ha identificado más de 1.000 iniciativas sociales en todo el país, de los cuales 39,5 por ciento son iniciativas culturales, 21,4 por ciento se relacionan con educación, 13,1 por ciento son generadoras de empleo, 7,8 por ciento se relacionan con medioambiente, y 5,8 por ciento, con tecnología y comunicaciones. En su mayoría trabajan con población vulnerables como mujeres, víctimas del conflicto, afrodescendientes, indígenas, excombatientes y población LGTBI.

Los emprendimientos sociales son un modelo de negocio en crecimiento y apuntan a ser negocios comerciales para el desarrollo social en el país. Por esta razón estamos trabajando para su identificación, apoyo y fortalecimiento, con el propósito de hacerlos sostenibles con la utilización de estrategias tecnológicas en una gran comunidad digital–www.reconcolombia.org–, gracias al apoyo de Suecia y Usaid.

Nuestro trabajo se alinea con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) y la Agenda 2030.

Creemos que apoyando y fortaleciendo los emprendimientos sociales que surgen desde las comunidades podemos alcanzar los ODS y, sobre todo, construir un futuro distinto y mejor para las próximas generaciones.


ANDRÉS SANTAMARÍA GARRIDO

Director de Recon

Vía: Periódico El Tiempo

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